La enseñanza de la Plástica Visual requiere reconocer como punto de arranque el estudio de la percepción en general. Pasar de lo visible a lo visual, implica trascender el término visión –ligado estrictamente al acto fisiológico de ver– y recuperar la noción de mirada en tanto construcción cultural. Por ello es necesario constituir el espacio como un ámbito en el que se puedan desgranar los elementos constitutivos del horizonte cultural, a través del análisis y la producción visual.